Martes del Mañana – Setiembre 2026 (Edición #9)

Imagen creada con GPT Image 2
Bienvenidos a otra edición de Martes del Mañana, donde cubrimos la revolución que atraviesa el cine, los juegos, la música y las industrias creativas.
Una newsletter de SOUTS, donde exploramos qué pasa cuando la inteligencia artificial deja de ser solamente una herramienta y empieza a cambiar cómo creamos y consumimos historias.
Paren la IA me quiero bajar

Estoy cansado jefe

Ya escucharon bastante sobre si la IA nos va a matar, si hay que regularizar, etc. así que vamos a resumir todo lo que paso en la semana pasada con emojis.
📢 La semana pasada renunció un investigador de Anthropic. Su advertencia: hay posibilidad de que la IA salgan terriblemente mal y nadie está haciendo nada.
😴 El problema es que llevamos años escuchando versiones de esto. Hace 7 años OpenAI decidió no publicar GPT-2 porque era ‘muy peligroso’. Pasa que Silicon Valley se dio cuenta que sonar las alarmas trae más plata de inversión. Los VC quieren invertir en la maquina que puede destruir el mundo.
⚠️ Pero el sábado Dario Amodei (CEO de Anthropic) publicó un blog, We Must Pace the Frontier. Dice que la IA empezó a participar cada vez más en la construcción de la próxima generación de IA y que hay que bajar la velocidad a la que mejoramos la IA.
A eso se le llama recursive self-improvement.
La preocupación de Amodei es bastante simple: la velocidad a la que mejoran los sistemas está superando nuestra velocidad para entenderlos y controlarlos.
⚠️⚠️ Llamó la atención quiénes están de acuerdo. Sam Altman (OpenAI) dijo que coincide y que OpenAI va a permitir evaluadores independientes. Elon Musk está de acuerdo. Demis Hassabis (Google DeepMind) está de acuerdo. Satya Nadella (Microsoft) está de acuerdo.
😡 Pero apareció el gran opositor: Donald Trump. Su argumento es el gran argumento en contra de regulaciones, miedo a China. Si Estados Unidos frena y China no, ¿qué pasa?
Como es costumbre Trump hizo un post en Truth glorificandose y que él es el único que puede frenar la IA.
🇨🇳 Pero que pasa con China? No hubo aún comunicación del país ni del partido. El entendimiento es que los científicos en China tiene los mismos miedos pero tampoco quieren perder la carrera de la IA.
Están todos jugando al chicken.
Dario dice en su blog que el esfuerzo tiene que ser internacional y no solo de USA y eso parece ser lo más difícil
❓ ¿Qué significa “frenar”?
El plan propone tres cosas:
Auditores externos adentro de los laboratorios, con acceso casi equivalente al de los equipos internos de seguridad.
Reglas comunes entre las empresas que están en la frontera, incluyendo límites a cuánto pueden avanzar sin pasar determinadas pruebas de seguridad.
Coordinación internacional, idealmente incluyendo a China, para las capacidades realmente peligrosas.
Esta historia está cambiando día a día, así que veremos cómo sigue.
Le enseñaron a jugar al Doom a una mosca

Demo de Solaris compartido por Runway
Estoy re caliente con esta noticia. Siganme el tren porque habla mucho del problema grande de divulgación científica potenciado por redes sociales.
Todo empezó con una noticia de Google Research y HHMI Janella presentando un mapa del cerebro y el sistema nervioso central de una mosca de la fruta: 166.000 neuronas, 125 millones de conexiones sinápticas. Al mapa de conexiones se le llama conectoma.
Es una reconstrucción de todas las conexiones a partir de imágenes microscópicas, procesadas con herramientas de IA y revisadas por especialistas.
Es tremendo experimento de neurociencia.
Segundo acto: apareció DOOMFLY, un proyecto que conecta una simulación basada en ese conectoma a un entorno de Doom. Los frames del juego se convierten en señales para neuronas simuladas, la actividad resultante se traduce en movimientos y disparos.
Entonces:
Reconstruyeron el cerebro
Convirtieron el cerebro en un modelo matemático. Entran números, pasan cosas adentro.
Le pasan imágenes, algunas partes del cerebro se prenden, otras se apagan
Leemos las partes del cerebro que se prenden y la traducimos en acciones
Pusieron el cerebro dentro de Doom, y lo pusieron a jugar. Cuando la mosca ve demonios les dispara.
Viral.
A partir de eso empezamos a tener a la mosca jugando beat saber, la mosca dentro de Minecraft, la mosca controlando un robot físico real. Todo viral.
Y acá es donde me caliento.
Dije: voy a entrenar mi propia mosca para la newsletter.
Empecé a abrir los proyectos que estaban dando vueltas. Casi ninguno tenía código publicado, y ahí empecé a desconfiar. Fui abriendo los que tenían código.
Hay tres categorías de proyectos
Puro humo. No los voy a mencionar pero hay alguno que promete conectar un cerebro de mosca a un robot físico. Abrís el archivo del cerebro y cada función dice ‘esto no funciona, por ahora esta hecho a mano para el video de Twitter’.
Proyectos reales, que como la visión de la mosca falla deciden falsear estimulando a mano las neuronas. Eso lo ponen con otro mapeo que hicieron hace 2 años, esta vez de todas las articulaciones de la mosca, Flybody.
Proyectos reales donde los resultados son malos. Probé alguno de estos. Lo instalé, bajé los 258 MB del conectoma y lo corrí en mi compu. Estimulás las neuronas de detección de amenaza del lado izquierdo y se enciende un grupo de neuronas. Estimulás las neuronas de detección del lado derecho y se activan otro grupo.
El problema con la tercer categoría: la parte de visión o no la entendemos o no funciona porque en el mejor de los casos con dos botones la mosca apretó el botón correcto el 60% de las veces (vs un 50% solo por azar). Nunca ganó un partido la mosca. Es más, en DOOMFLY la mosca mató la misma cantidad de demonios con la visión apagada que prendida.
El problema en este caso es que podés subir un archivo diciendo “quisimos enseñarle a jugar DOOM a una mosca y no pudimos” o podés subir un video falseado pero lindo de la mosca jugando. Adivinen cual se va a hacer viral.
Por eso decidí hacer lo segundo:
Le enseñé a una mosca a hacer el 6-7

Agarré FlyBody, un modelo físico extremadamente detallado de una mosca desarrollado por DeepMind y Janelia y publicado en Nature en 2025.
FlyBody no tiene el cerebro de la mosca sino que tiene el cuerpo.
Patas, alas, articulaciones, adhesión al piso, física, gravedad.
Para caminar, tenés que controlar 59 dimensiones, o sea no se la puede animar a mano. Hay que decirle qué hacer con cada uno de los 59 músculos, quinientas veces por segundo, sin que se caiga de cara. Nadie puede hacer eso a mano. Hay que enseñarle.
El objetivo era hacer el 6-7 con las patas de adelante sin caerse.
Así que armamos un gimnasio. 1024 moscas practicando al mismo tiempo, cada una probando variantes mínimamente distintas y un jurado que le pone nota a cada intento:
¿Las manos llegaron donde tenían que llegar?
¿Se quedó derecha?
¿Se quedó en el lugar sin caminar?
¿Se cayó?
Las que sacan mejor nota le pasan lo que aprendieron a un cerebro compartido, el cerebro se corrige un poquito y vuelven a empezar. Treinta y dos millones de veces.
Este es el resultado:

Un video de una mosca haciendo algo divertido no significa que hay un cerebro de mosca adentro.
Por ahora tenemos un mapa extraordinario, un montón de experimentos honestos que no funcionan todavía, y un cerebro que todavía entendemos muy poquito.
No hace falta venderlo como una conciencia digital para que valga la pena mirarlo.
Esto fue Martes del Mañana, la newsletter semanal. Si querés suscribirte, suscribite!
En SOUTS intentamos estar siempre al tanto de lo que pasa y cada vez que haya algo relevante se los vamos a traer en esta newsletter.
Nos vemos el próximo Martes del Mañana.
Yves

